El futuro profesional de Canelo Álvarez está estrechamente ligado a su contrato con Riyadh Season, liderado por el jeque Turki Alalshikh, presidente de la Autoridad General de Entretenimiento de Arabia Saudita. Este acuerdo, que según reportes asciende a 400 millones de dólares por cinco peleas, estipula que el mexicano debe realizar más combates en el país de Medio Oriente, pero su reciente lesión de codo ha generado complicaciones. La cirugía programada para octubre ha forzado la cancelación de su próxima pelea, que estaba prevista para febrero de 2026 en Riad. Esta era la tercera de las peleas pactadas en el contrato.
Ahora, con un regreso proyectado para mediados de año, el calendario se ha visto alterado, lo que podría generar tensiones contractuales. Un artículo sugiere que la lesión podría ser un “problema mayor con Turki” si se interpreta la letra pequeña del contrato.
Al púgil mexicano aún le restan dos combates por cumplir bajo este acuerdo.
La alianza de Zuffa Boxing con Paramount+ asegura que estas peleas tendrán una plataforma de transmisión global, pero el cumplimiento de las fechas y condiciones ahora depende de la exitosa recuperación de Álvarez. La situación pone de relieve la creciente influencia de Arabia Saudita en el boxeo de élite y cómo la salud de un atleta puede impactar acuerdos multimillonarios y la planificación de eventos a gran escala.
En resumenEl contrato multimillonario de Canelo con Turki Alalshikh para pelear en Arabia Saudita se ve afectado por su cirugía de codo, posponiendo su combate de febrero. La reprogramación de las peleas pendientes genera incertidumbre y posibles complicaciones contractuales, subrayando la dependencia del calendario en la recuperación del boxeador.