La efeméride del 29 de octubre sirvió para reflexionar sobre su impacto y legado en el deporte. El 29 de octubre de 2005, un adolescente de 15 años llamado Saúl Álvarez subió por primera vez a un cuadrilátero profesional en la Arena Chololo Larios de Tonalá, Jalisco. En esa pelea contra Abraham ‘El Dientes’ González, pactada en peso superligero, ganó por nocaut técnico y cobró una modesta bolsa de 800 pesos. Nadie imaginaba entonces que ese joven se convertiría en una de las figuras más rentables y reconocidas del deporte mundial.
Dos décadas después, Canelo ostenta un récord de 63 victorias, 3 derrotas y 2 empates, habiendo conquistado títulos en cuatro divisiones distintas.
Para celebrar el hito, Álvarez compartió un mensaje en sus redes sociales, reafirmando su compromiso con el deporte que lo formó. “A 20 años, sigo sintiendo el mismo fuego que tenía la primera vez que subí al ring.
Cada victoria y cada reto me han hecho quien soy hoy”, expresó el tapatío, agradeciendo a su familia, a sus seguidores y a México por ser su “fuerza e inspiración desde el primer día”. Este aniversario no solo marca el paso del tiempo, sino que consolida una narrativa de superación: la del joven que, motivado por el acoso escolar y la inspiración de su hermano mayor, encontró en el boxeo una vía para forjar un legado histórico.












