La publicación iba acompañada de un emotivo mensaje: “Son mi mayor fuerza”. Esta exposición de su vida personal revela a un Canelo en pausa, enfrentando un combate diferente, uno contra “el tiempo, el dolor y la impaciencia”. La imagen simboliza que, aunque su cuerpo pide reposo, su vida familiar le recuerda por qué vale la pena el esfuerzo de sanar y volver, con el corazón fortalecido.