En declaraciones a medios, explicó que conoce muy bien las debilidades del boxeador tapatío y que, desde que se anunció la pelea, predijo que Crawford sería el ganador.

Según De la Hoya, el estilo técnico, la velocidad y el movimiento de piernas de Crawford eran el “antídoto perfecto” para descarrilar a Canelo.

Sus comentarios fueron respaldados por Eric Gómez, presidente de Golden Boy Promotions, quien afirmó que cuando Álvarez estaba bajo su firma, siempre evitaron emparejarlo con peleadores de ese perfil específico. Estas declaraciones añaden una capa de controversia al análisis post-pelea, sugiriendo que la vulnerabilidad de Canelo ante ciertos estilos era un factor conocido por su antiguo equipo. Mientras algunos pueden interpretar estas afirmaciones como un análisis genuino basado en años de experiencia trabajando con él, otros podrían verlas como un intento de De la Hoya de adjudicarse crédito y avivar la rivalidad personal que mantiene con su antiguo pupilo.