La reciente pelea de Saúl Álvarez contra Terence Crawford no solo fue un evento deportivo de primer nivel, sino también un campo de pruebas para innovaciones en la producción y comercialización del boxeo, impulsadas por Dana White. Este combate posiciona a Canelo como una figura central en la posible transformación del modelo de negocio del pugilismo. El enfrentamiento entre Canelo y Crawford fue señalado como un "experimento" de Dana White, presidente de la UFC, para su nueva promotora, Zuffa Boxing, que planea lanzarse en 2026. Durante la transmisión, se implementaron cambios notables como el uso de luces LED en el ring, un elemento visual más propio de la UFC que del boxeo tradicional. Este movimiento es parte de un plan más amplio de White, respaldado por el jeque saudí Turki Alalshikh, para hacer el boxeo más espectacular y comercial.
En este nuevo paradigma, Canelo Álvarez es visto como un "estandarte" clave.
Su capacidad para atraer audiencias masivas y generar cifras millonarias lo convierte en la figura ideal para encabezar este proyecto.
La leyenda Evander Holyfield se mostró crítico ante esta posible transformación, expresando su temor de que el boxeo pierda su esencia si es manejado por personas ajenas a su tradición. Sin embargo, la participación de Canelo en un evento con estas características demuestra su adaptabilidad y su posición como un atleta cuya influencia trasciende lo deportivo, siendo una pieza fundamental en los nuevos modelos de negocio que buscan revolucionar la industria.
En resumenLa pelea Canelo vs. Crawford sirvió como un laboratorio para las innovaciones que Dana White busca implementar en el boxeo, posicionando al tapatío como una figura clave en la transición hacia un modelo de negocio más enfocado en el entretenimiento. Su participación evidencia su rol no solo como atleta, sino como catalizador de los cambios en la industria.