David Benavídez, actual campeón de peso semipesado del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), ha elevado su campaña mediática para concretar un enfrentamiento contra Saúl 'Canelo' Álvarez. El mexicoamericano insiste en que es la pelea que el público demanda y una de las pocas opciones de alto calibre que le quedan al tapatío para consolidar su legado. La insistencia de Benavídez se fundamenta en su percepción de que Álvarez ha evitado a los retadores más peligrosos. En una entrevista, expresó su frustración tras haber sido el retador oficial en la categoría de las 168 libras durante tres años sin obtener una respuesta. Ahora, desde su nueva posición en las 175 libras, Benavídez presiona a Álvarez para un combate en 2026, argumentando que el tapatío ya no tiene grandes rivales en su antigua división. “¿Qué peleas le quedan en las 168 libras?
¿Munguía, Mbilli y Pacheco?
No hay peleas para él”, afirmó Benavídez, sugiriendo que para perseguir la grandeza, Álvarez debería subir de categoría. El llamado es directo y contundente: “Si no se retira, necesita pelear las peleas que la gente quiere verlo pelear. Tiene que pelear contra Beterbiev, Bivol o contra mí”.
Este desafío se produce en un momento clave para Álvarez, quien viene de una derrota ante Terence Crawford en septiembre y se sometió a una cirugía de codo en octubre, lo que perfila su regreso para mayo del próximo año. Benavídez se posiciona así como el rival lógico y más esperado, buscando capitalizar el momento de vulnerabilidad de Canelo para forzar un combate que redefiniría la cima del boxeo mundial.
En resumenDavid Benavídez se ha posicionado como el retador principal de Saúl Álvarez, utilizando una estrategia mediática que apela al deseo de los aficionados y al legado del propio Canelo. Su desafío, que sugiere un ascenso de Álvarez a las 175 libras, busca acorralar al tapatío en un momento crucial de su carrera, presentándose como la única pelea verdaderamente significativa en su horizonte.