La derrota, por decisión unánime, significó la pérdida de sus cuatro cinturones mundiales (CMB, OMB, AMB y FIB).

El combate, celebrado en el Allegiant Stadium de Las Vegas, representó un duro revés para el púgil tapatío, quien fue superado por la estrategia y técnica de Crawford, un peleador que subió dos divisiones para enfrentarlo. Los jueces dictaminaron tarjetas de 116-112, 115-113 y 115-113 a favor de 'Bud' Crawford, quien demostró una superioridad que, según especialistas, no se veía en un rival de Álvarez desde Floyd Mayweather Jr. Esta derrota, la tercera en la carrera profesional de Canelo, ha generado un intenso debate sobre su nivel actual y el futuro de su trayectoria. La pérdida de los títulos no solo afecta su palmarés, sino que también reconfigura el panorama de la división de las 168 libras y alimenta las críticas de sus detractores, quienes señalan que el resultado evidencia una disminución en su dominio. El resultado ha sido un catalizador para que rivales como David Benavidez intensifiquen sus desafíos, argumentando que la vulnerabilidad de Canelo ha quedado expuesta. La derrota ha puesto a Álvarez en una posición inusual, sin títulos por primera vez en mucho tiempo y con la necesidad de redefinir el siguiente capítulo de su carrera.