Diversos reportes confirman que el equipo del boxeador mexicano ya se encuentra en negociaciones para pactar un segundo enfrentamiento, con el objetivo de recuperar los títulos mundiales de peso supermediano.

Según la información difundida, Canelo visitó las instalaciones de TV Azteca y declaró su intención de concretar la revancha “a como dé lugar”. Esta decisión subraya la determinación del tapatío de no dejar las cosas como están y vengar la derrota que le costó su estatus de campeón indiscutido.

Las conversaciones preliminares estarían avanzando, considerando el enorme atractivo comercial y mediático que generó el primer combate.

Se especula que la pelea podría tener lugar en mayo o septiembre de 2026, fechas tradicionalmente reservadas para los eventos estelares de Álvarez. La sede podría ser nuevamente un estadio en Estados Unidos para maximizar la audiencia. Este movimiento estratégico de Canelo es visto como un intento de reafirmar su posición en la cima del boxeo y silenciar las críticas surgidas tras su último desempeño. A diferencia de su derrota anterior contra Dmitry Bivol, en esta ocasión Álvarez ha mostrado una urgencia inmediata por buscar la revancha, lo que indica la importancia personal y profesional que le atribuye a este posible segundo capítulo contra Crawford.