Esta postura busca desacreditar la elección de Canelo y posicionar su propia pelea como la más legítima y demandada por los aficionados. Benavidez ha declarado en múltiples ocasiones que la revancha con Crawford carece de interés para los seguidores del deporte.

"Para ser honesto contigo, nadie quiere verlo contra Crawford, sin faltarle al respeto a 'Bud', pero la gente quiere verlo pelear contra Bivol, verlo pelear contra mí", comentó para Fight Hub TV.

Con esta afirmación, Benavidez no solo se postula como el rival que Canelo debería enfrentar, sino que también apela directamente a la opinión pública como un factor de presión.

Según él, los aficionados desean ver a Álvarez medirse contra los mejores de su división natural o de una categoría superior, y no contra peleadores más pequeños que deben subir de peso. La mención de Bivol es estratégica, ya que recuerda la derrota previa de Canelo y la revancha que nunca se concretó. Al presentarse junto a Bivol como las "peleas que importan", Benavidez intenta construir un consenso sobre cuál debería ser el verdadero camino de Canelo si busca solidificar su legado, minando así la relevancia comercial y deportiva de un segundo combate con Crawford.