El anuncio de la pelea Benavidez vs. Ramírez, pactada para el 2 de mayo en Las Vegas, fue realizado por el propio Benavidez tras su victoria sobre Anthony Yarde. Este hecho es significativo ya que, con Canelo en recuperación por su cirugía de codo, Benavidez y su equipo aprovechan la oportunidad para ocupar un espacio que durante años fue sinónimo del tapatío. La elección de esta fecha no es una coincidencia; es una declaración de intenciones de Benavidez para posicionarse como la nueva cara del boxeo mexicano y como el principal protagonista de las grandes carteleras. Al encabezar la función del Cinco de Mayo, Benavidez no solo busca una victoria importante en el ring al subir a peso crucero por los títulos de Ramírez, sino que también compite directamente por la atención mediática y el favor de los aficionados que anualmente celebran esta fecha con una gran pelea. Este movimiento estratégico podría redefinir las jerarquías comerciales en el boxeo, demostrando que hay otras figuras capaces de capitalizar las fechas más emblemáticas del deporte.