Múltiples reportes, incluyendo uno de TV Azteca, confirman que las negociaciones entre ambos equipos ya han comenzado para pactar un segundo enfrentamiento. El objetivo principal de Álvarez es recuperar los cuatro cinturones de campeón indiscutido de peso supermediano que perdió en Las Vegas. Según se informa, el tapatío ha expresado que “no piensa dejar las cosas así” y busca “a como dé lugar” la oportunidad de redimirse ante el estadounidense. Un factor clave en la cronología del posible combate es la recuperación física de Canelo, quien se sometió a una cirugía de codo en octubre, lo que retrasó sus planes de regresar al ring. Su vuelta se proyecta para mediados de 2026, posiblemente en las fechas tradicionales de mayo o septiembre.

Aunque el equipo de Crawford se ha mostrado más reservado, con el campeón explorando otras opciones, el enorme interés mediático y el potencial económico de una segunda pelea con Álvarez son factores que podrían facilitar el acuerdo. Además, Canelo aún tiene peleas pendientes en su contrato con el empresario saudí Turki Alalshikh, lo que podría influir en la sede y las condiciones del combate, abriendo la posibilidad de que se realice en Estados Unidos o Arabia Saudita.