El principal es su derrota por decisión unánime, que le costó sus cuatro títulos de peso supermediano.
Además, la revista considera el ascenso de una nueva generación de peleadores, como Devin Haney, quien ingresó al ranking en la décima posición tras coronarse campeón wélter de la OMB. La actualización del listado refleja un cambio significativo en la élite del boxeo, con Terence Crawford ocupando el primer lugar, seguido por Oleksandr Usyk y Naoya Inoue.
Canelo había sido una presencia constante en este ranking desde 2013, e incluso llegó a ser considerado el número uno entre 2019 y 2022.
Su única ausencia previa fue un breve periodo de seis meses en 2018, tras un resultado positivo por clembuterol del que fue absuelto.
La exclusión actual, sin embargo, responde a méritos deportivos y a un estancamiento percibido en su carrera, con triunfos “trabajados” sobre rivales como Gennady Golovkin y John Ryder, y la contundente derrota ante Crawford.
Este golpe mediático y simbólico subraya la necesidad de que Álvarez asegure un combate de alto calibre para intentar recuperar su estatus como uno de los mejores pugilistas del planeta.












