Impulsado por el orgullo deportivo y la necesidad de restaurar su estatus, Saúl “Canelo” Álvarez ha manifestado públicamente su deseo de una revancha contra Terence Crawford, estableciéndola como una prioridad para 2026. Este potencial segundo encuentro se perfila como el combate más lucrativo y definitorio para el futuro de ambos pugilistas, encendiendo nuevamente la mecha en el mundo del boxeo. Según reportes del periodista Chris Mannix, el equipo de Canelo ya trabaja en una hoja de ruta para concretar el combate. “El plan es pelear en mayo para tomar ritmo y buscar a Crawford en septiembre”, señaló una fuente, lo que indica una estrategia clara para llegar en las mejores condiciones a la revancha. Para Canelo, el móvil principal parece ser la redención deportiva, buscando demostrar que la derrota fue producto de las circunstancias y no de un declive en su carrera.
Sin embargo, las negociaciones presentan un obstáculo significativo.
Ahora que Crawford ostenta los títulos y la victoria, la dinámica de poder ha cambiado. De acuerdo con informes, el entrenador de Crawford, Bernie Davis, solicita que su pupilo reciba una bolsa garantizada de 100 millones de dólares. Esta exigencia refleja la nueva posición de Crawford como el lado 'A' de la negociación y subraya las enormes implicaciones económicas de una segunda pelea, que podría generar bolsas récord para ambos. La falta de otras opciones de alto perfil para Canelo, a excepción de David Benavidez, parece empujarlo a priorizar este enfrentamiento, consciente de que una victoria sobre “Bud” es el camino más directo para recuperar su lugar en la cima.
En resumenLa revancha contra Terence Crawford se ha convertido en el objetivo principal de Canelo para 2026, una pelea motivada por la redención deportiva que enfrenta un gran obstáculo en las altas demandas económicas del ahora campeón, lo que definirá el futuro inmediato de la carrera del mexicano.