La situación se agravó porque Crawford ya adeudaba la cuota de una pelea anterior. La reacción de Crawford fue desafiante, declarando: “Ten el maldito cinturón verde, que no significa nada”. Como consecuencia, el título de las 168 libras quedó sin dueño y el CMB ordenó que fuera disputado entre el campeón interino, Christian Mbilli, y el clasificado número dos, Hamzah Sheeraz. A pesar de la derrota, Saúl Álvarez se mantiene como el clasificado número uno de la división, lo que le otorga la posibilidad de solicitar una pelea directa por el campeonato vacante si así lo decide, manteniendo una ruta abierta para recuperar el prestigioso cinturón verde y oro.