La derrota de Saúl “Canelo” Álvarez frente a Terence Crawford no solo le costó sus títulos, sino que también desató un intenso debate sobre el estado actual de su carrera, culminando con su salida de las prestigiosas listas de los mejores boxeadores libra por libra después de casi una década de permanencia. Este hecho simbólico, junto a las críticas y consejos de figuras del deporte, marca uno de los momentos más desafiantes para el pugilista tapatío. La apabullante victoria de Crawford, amplificada por su difusión en Netflix, alimentó el escepticismo sobre el futuro de Álvarez. Como consecuencia directa, publicaciones especializadas lo excluyeron de sus rankings de élite, un lugar que había ocupado de manera constante. A esta reevaluación de su estatus se sumaron las voces de otros boxeadores.
Ryan García, por ejemplo, aconsejó públicamente a Canelo que considerara el retiro, argumentando que “ya logró todo lo que quería en su carrera y no tiene nada más que demostrar”.
Por su parte, la leyenda panameña Roberto Durán también analizó el desempeño del mexicano, afirmando de manera contundente: “Lo vi mal”.
Durán añadió que a Canelo todavía le faltan cosas por aprender que su entrenador, Eddy Reynoso, no le ha enseñado.
Estas opiniones reflejan una percepción creciente de que la derrota ante Crawford no fue un simple tropiezo, sino una señal de un posible declive, poniendo en duda su capacidad para mantenerse en la cima del boxeo mundial y generando una presión adicional sobre sus próximos pasos profesionales.
En resumenLa derrota ante Terence Crawford ha tenido un fuerte impacto en la carrera de Canelo Álvarez, resultando en su exclusión de los rankings libra por libra y generando llamados a su retiro por parte de colegas como Ryan García. Este periodo crítico ha puesto su legado y su futuro bajo un intenso escrutinio público y mediático.