Crawford, como campeón reinante y vencedor del primer encuentro, ostenta la ventaja.

Su entrenador, Bernie Davis, y fuentes cercanas al boxeador han sido enfáticos en que no aceptarán menos de 100 millones de dólares, una cifra que duplicaría la bolsa de 50 millones que Crawford obtuvo en la primera pelea. Esta exigencia financiera posiciona al estadounidense con un control considerable sobre las condiciones del posible segundo enfrentamiento, obligando a "Canelo" y su equipo a evaluar la viabilidad de un combate que, aunque deportivamente necesario para su legado, tendría un costo sin precedentes.