Tras su derrota, Saúl Álvarez ha manifestado públicamente su intención de obtener una revancha contra Terence Crawford, fijando como objetivo septiembre de 2026. Sin embargo, la realización del combate enfrenta un obstáculo económico significativo, ya que el equipo de Crawford ha puesto sobre la mesa una exigencia de más de 100 millones de dólares. La postura de Álvarez marca un cambio en su estrategia, ya que ahora es él quien busca activamente el combate para buscar la redención. Según reportes del periodista Chris Mannix, el plan del equipo de "Canelo" es claro: “pelear en mayo para tomar ritmo y buscar a Crawford en septiembre”. Esta hoja de ruta indica que la revancha es la máxima prioridad para el tapatío. No obstante, las negociaciones se perfilan complejas, pues la dinámica de poder ha cambiado.
Crawford, como campeón reinante y vencedor del primer encuentro, ostenta la ventaja.
Su entrenador, Bernie Davis, y fuentes cercanas al boxeador han sido enfáticos en que no aceptarán menos de 100 millones de dólares, una cifra que duplicaría la bolsa de 50 millones que Crawford obtuvo en la primera pelea. Esta exigencia financiera posiciona al estadounidense con un control considerable sobre las condiciones del posible segundo enfrentamiento, obligando a "Canelo" y su equipo a evaluar la viabilidad de un combate que, aunque deportivamente necesario para su legado, tendría un costo sin precedentes.
En resumenLa revancha entre "Canelo" y Crawford es el objetivo principal del mexicano para 2026, pero su concreción depende de complejas negociaciones en las que Crawford exige una bolsa histórica superior a los 100 millones de dólares.