El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ha despojado a Terence Crawford del campeonato de peso supermediano, dejando vacante el título que le ganó a Saúl “Canelo” Álvarez en septiembre. Esta decisión, anunciada por el presidente del organismo, Mauricio Sulaimán, se debe al incumplimiento de los pagos de las cuotas de sanción correspondientes a sus últimas peleas, incluyendo la millonaria contienda contra el púgil mexicano. La determinación del CMB se produjo tras repetidos intentos fallidos de comunicación con el equipo de Crawford desde su victoria. Sulaimán expresó su decepción, calificando la situación como “penosa”, especialmente porque parte de los fondos no aportados estaban destinados a un fondo de ayuda para boxeadores retirados o en situación de vulnerabilidad.
“Es una decisión complicada, estamos desconociendo a Terence Crawford como campeón del mundo, es lo último que un organismo desea hacer”, declaró Sulaimán durante la Convención Anual del CMB.
A pesar de las concesiones previas otorgadas a Crawford, como permitirle subir de división sin perder su título wélter, el peleador estadounidense optó por no cumplir con los reglamentos. La bolsa de Crawford contra Canelo se estima en 50 millones de dólares.
Con el cetro de las 168 libras ahora vacante, el CMB ha ordenado que el título sea disputado entre el campeón interino, Christian Mbilli, y el clasificado número dos, el británico Hamzah Sheeraz. Este movimiento reconfigura por completo el panorama de la división y abre nuevas oportunidades para otros contendientes de alto nivel.
En resumenLa decisión del CMB de retirarle el campeonato a Terence Crawford por faltas administrativas no solo deja vacante el título supermediano, sino que también altera el equilibrio de poder en la división, creando un nuevo camino hacia el título para contendientes como Christian Mbilli, Hamzah Sheeraz y el propio Saúl Álvarez.