Por eso no se le tocó”.

Esta consideración es fundamental, ya que le otorga a Canelo una posición de privilegio para negociar su regreso, incluyendo la posibilidad de una pelea directa por el título vacante. La fecha de la cirugía también proporciona un marco temporal para su recuperación y el inicio de un campamento de entrenamiento completo, alineándose con los informes que apuntan a un regreso al ring en mayo del próximo año. La intervención no solo busca resolver un problema físico que pudo haber afectado su rendimiento, sino que también le permite tomar una pausa estratégica antes de reanudar su carrera en un momento crucial.