Sulaimán fue claro en sus declaraciones, asegurando que el tapatío “tiene las puertas abiertas y una pelea directa por el campeonato si él así lo pide”.

La justificación para mantener a Canelo en la cima del ranking, a pesar de su derrota ante Crawford, se basa en su reciente cirugía de codo, que lo ha mantenido inactivo. Esta situación le ofrece a Álvarez una ruta expedita para volver a ser campeón mundial, evitando la necesidad de una revancha inmediata y costosa contra Crawford.

En cambio, podría enfrentarse al ganador del combate entre los contendientes designados por el CMB, Christian Mbilli y Hamzah Sheeraz.

Esta vía no solo es deportivamente viable, sino también estratégicamente ventajosa, permitiéndole a Canelo reconstruir su camino hacia la cima de la división de una manera controlada y con el respaldo total de uno de los organismos más influyentes del boxeo.