Este ajuste estratégico responde a la necesidad de una recuperación completa y una preparación enfocada en sus próximos desafíos. En declaraciones a medios, Reynoso reveló que el plan original era claro: “Canelo quiere tener la revancha ante Crawford, vamos a ver si se puede en septiembre de 2026, el objetivo es tener la revancha y sacarnos la espinita”. Esta estrategia se diseñó inmediatamente después de la derrota de Álvarez en septiembre de 2025, demostrando la urgencia del tapatío por vengar su tercera derrota profesional. La decisión de saltarse la tradicional fecha de mayo, algo que no ocurría desde 2015, se fundamenta en la recuperación de la cirugía de codo a la que Canelo se sometió en octubre. Con el retiro de Crawford, este plan se ve forzado a cambiar, pero la ventana de regreso en septiembre se mantiene como el objetivo principal, aunque ahora con un rival por definir. El equipo busca asegurar que Álvarez llegue en óptimas condiciones físicas y mentales para enfrentar a un nuevo oponente de élite y retomar su camino en la cima del boxeo.