Sin embargo, Crawford, quien subió dos divisiones para el enfrentamiento, ejecutó una estrategia impecable, dominando al mexicano con su velocidad, inteligencia y precisión.

Las tarjetas de los jueces reflejaron su superioridad, con puntuaciones de 116-112, 115-113 y 115-113 a su favor. Esta fue apenas la tercera derrota en la extensa carrera profesional de Álvarez y la primera en la que perdía su condición de campeón indiscutido. El resultado no solo le arrebató los títulos, sino que también generó un intenso debate sobre su posición en el boxeo actual y silenció las críticas que Crawford había recibido por no enfrentar a rivales de la más alta élite. La pelea fue uno de los eventos deportivos con mayor interés de búsqueda en internet durante 2025, consolidando la magnitud del suceso.