Esta decisión dejó vacante uno de los cuatro cinturones que le había ganado a "Canelo" Álvarez, generando controversia y abriendo una vía para que el mexicano pudiera recuperarlo. A principios de diciembre de 2025, el CMB tomó la determinación de retirarle el campeonato a Crawford debido a la falta de pago de las cuotas correspondientes a sus últimas peleas, incluida la de Canelo. Esta medida significó que la división de las 168 libras ya no tenía un monarca indiscutido, incluso antes de que Crawford colgara los guantes. La situación generó un debate sobre las regulaciones de los organismos sancionadores y la obligación de los campeones. Para Saúl Álvarez, la vacancia del título del CMB representó una oportunidad inmediata para volver a competir por uno de los cinturones que perdió. Aunque su objetivo principal era la revancha directa, el despojo del título abría la posibilidad de que el mexicano disputara el campeonato vacante contra otro contendiente clasificado, acelerando su camino de regreso a la cima de la división sin necesidad de enfrentar nuevamente a Crawford, un escenario que ahora se vuelve más relevante tras el retiro del estadounidense.