En declaraciones a medios, Reynoso detalló el estado actual del tapatío: "Ahorita Saúl anda descansando.
Tuvo una operación en el codo izquierdo, salió bien, ya empezó a entrenar.
Él ha estado trabajando físicamente".
La cirugía se realizó el pasado 23 de octubre, y aunque el boxeador ya retomó la actividad física, el equipo ha decidido no apresurar su retorno al ring para asegurar que sane por completo. Esta decisión implica que, por primera vez en años, Canelo podría no tener su tradicional combate en el fin de semana del 5 de mayo, una fecha emblemática para el boxeo mexicano. La estrategia original, según reveló Reynoso antes del retiro de Crawford, era utilizar este tiempo para una preparación exhaustiva de cara a la revancha. Aunque el oponente ha cambiado, la prioridad de una recuperación total se mantiene. Mientras tanto, Canelo ha estado ocupado con actividades promocionales fuera del boxeo, pero su equipo insiste en que están "tranquilos" y "relajados", esperando definir el rumbo para el próximo año una vez que la rehabilitación esté completa.












