El artículo subraya su capacidad para encabezar funciones de alto consumo en pago por evento (PPV), lo que garantiza audiencias masivas y contratos millonarios. Además, se menciona que su fortuna se ha visto impulsada por “importantes acuerdos de patrocinio” y su expansión en el “mundo empresarial”. Este reconocimiento llega en un momento en que Canelo ha perdido su estatus de campeón indiscutido, pero demuestra que su valor comercial y su legado financiero permanecen intactos, situándolo entre las figuras más influyentes y acaudaladas en la historia del pugilismo.