Este obsequio cobra mayor relevancia al considerar que Emily cumplió 18 años en octubre, marcando su transición a la vida adulta con un regalo que simboliza respaldo y confianza.

A diferencia de la vasta colección de superdeportivos del propio Álvarez, este vehículo fue pensado específicamente para su hija. La noticia subraya la faceta de Canelo como una figura que no duda en compartir su considerable fortuna con sus seres queridos, consolidando su imagen no solo como un atleta de élite, sino también como un padre generoso.

El lujoso automóvil reafirma el estatus económico del tapatío, quien es consistentemente clasificado entre los deportistas mejor pagados del mundo.