Este reconocimiento, aunque simbólico, lo establece como el principal contendiente a la corona.

La Federación Internacional de Boxeo (FIB) fue la primera en pronunciarse, informando que ordenará a los dos contendientes mejor clasificados que negocien por el título vacante. Dado que Canelo es el segundo en su ranking, se espera que sea uno de los convocados para disputar dicho cinturón. Esto le abre al tapatío un camino claro para iniciar la reconquista de su estatus de campeón indiscutido. Aunque su regreso al ring está programado para septiembre de 2026 debido a una cirugía, el panorama que enfrentará será muy distinto, con la posibilidad de enfrentar a nuevos retadores como Osley Iglesias o Christian Mbilli por los títulos ahora disponibles.