Este episodio añade otro capítulo a la insistente campaña de Paul por asegurar un combate contra la máxima figura del boxeo mexicano. El 19 de diciembre, Paul fue derrotado de manera contundente por el excampeón de peso pesado, quien lo envió a la lona en el sexto asalto. Horas después del combate, el influencer confirmó la gravedad de su lesión al publicar una radiografía en redes sociales, pero lejos de mostrarse abatido, acompañó la imagen con un mensaje provocador: “Doble fractura de mandíbula.

Dame a Canelo en 10 días”.

Este reto, considerado irónico por el contexto, es la continuación de una estrategia mediática que Paul ha mantenido durante meses para generar interés en una posible pelea. Aunque la credibilidad deportiva de Paul se vio mermada por la derrota, su capacidad para atraer audiencias masivas y generar enormes bolsas de dinero mantiene viva la especulación. Previamente, en agosto, el propio Canelo Álvarez había abordado la posibilidad de enfrentar a un influencer, declarando: “Por dinero no... En su momento quizás, veremos, pero no es el momento para mí”.

Esta declaración dejó una puerta abierta para un futuro enfrentamiento, probablemente como un evento de exhibición de alto perfil una vez que Canelo se acerque al final de su carrera profesional. Por ahora, Paul deberá enfocarse en una larga recuperación antes de considerar volver al ring.