Según un comunicado emitido por su equipo, el cirujano ortopédico recomendó el uso de un cabestrillo por un corto periodo. El programa de rehabilitación establecido le permitiría volver a entrenamientos ligeros en un plazo de cuatro a seis semanas. El pronóstico fue calificado como “excelente”, anticipando que Saúl Álvarez lograría una recuperación completa para regresar al boxeo de nivel de campeonato.

Esta cirugía es la razón directa por la cual su equipo, encabezado por Eddy Reynoso, decidió descartar una pelea en mayo y fijar septiembre de 2026 como la nueva fecha objetivo para su regreso. La prioridad es asegurar que el boxeador esté en óptimas condiciones físicas, evitando cualquier riesgo derivado de una rehabilitación apresurada. Este enfoque en la salud a largo plazo ha reconfigurado sus planes inmediatos, incluyendo el cumplimiento de su contrato de varias peleas con promotores de Arabia Saudita.