La Federación Internacional de Boxeo (FIB) ha ordenado una pelea mandatoria entre Saúl 'Canelo' Álvarez y el cubano Osleys Iglesias por el título mundial supermedio, que quedó vacante tras el retiro de Terence Crawford. Este mandato posiciona al tapatío en una encrucijada, debiendo decidir entre aceptar el combate para recuperar un cetro mundial o declinarlo en medio de su recuperación física. Tras el sorpresivo retiro de Crawford, quien despojó a Álvarez de todos sus cinturones en septiembre de 2025, los títulos de la división de las 168 libras quedaron sin dueño. La FIB, actuando con celeridad, ha instruido el enfrentamiento entre sus dos contendientes mejor clasificados disponibles: Iglesias, en el primer puesto, y Álvarez, en el tercero.
La noticia fue confirmada públicamente por Camille Estephan, promotor del púgil cubano. Sin embargo, la realización del combate enfrenta obstáculos significativos.
El principal es la condición física de 'Canelo', quien se recupera de una cirugía en el codo izquierdo y, según su entrenador Eddy Reynoso, no planea volver a la actividad competitiva hasta septiembre de 2026, lo que choca con los plazos habituales de la FIB, que podría esperar una pelea en mayo. Adicionalmente, diversas fuentes señalan que el equipo de Álvarez considera que Iglesias, un invicto de 28 años con récord de 14-0 (13 KOs) y campeón de la IBO, no representa un rival atractivo en términos de taquilla. En caso de que el jalisciense decline la oferta, las reglas de la federación estipulan que la oportunidad pasaría al siguiente en la clasificación, su compatriota Jaime Munguía, garantizando así que un boxeador mexicano dispute el campeonato.
En resumenLa orden de la FIB coloca a Canelo Álvarez en una posición decisiva: aceptar un combate por un título mundial contra Osleys Iglesias, ajustando sus planes de recuperación, o ceder la oportunidad, lo que podría beneficiar a otro contendiente mexicano. Su decisión definirá el rumbo inmediato de su carrera y el panorama del título supermedio de la federación.