"No voy a mentir.
Pensé que iba a ser más difícil, ¿sabes?
Pero cuando entré ahí y empecé a medirlo, dije: ‘Está bien, ya lo tengo’", confesó el estadounidense.
Según su análisis, desde el primer o segundo round se dio cuenta de que podía controlar la pelea, ya que Álvarez no mostraba variaciones en su estrategia.
"No me estaba tirando golpes, no intercambiábamos nada.
Lo único que intentaba hacer era presionarme cada vez más, pero si hacía eso lo iba a contragolpear", explicó.
Crawford cree que el mexicano subestimó su poder y se sintió frustrado al no poder conectarlo como esperaba. "Lo puedes ver en la pelea, respetó mucho mi poder, se frustró porque no podía creer que yo le podía pegar así, creo que mucha gente me subestimó, mi fuerza, mi poder para pegar y creo que Canelo también lo hizo", sentenció.
Estas declaraciones ofrecen una perspectiva directa sobre la dinámica del combate, sugiriendo una superioridad táctica y física que dejó sin respuestas al entonces campeón indiscutido.













