La derrota de Saúl 'Canelo' Álvarez en 2025 no solo afectó su carrera, sino que marcó el inicio de una era de transición para el boxeo mexicano. Con el tapatío sin cinturones, una nueva generación de púgiles ha emergido para sostener el prestigio del país, demostrando la profundidad y resiliencia del pugilismo nacional. Lejos de significar un retroceso, la ausencia de 'Canelo' en la cima de los supermedianos "abrió espacio a una nueva generación que hoy sostiene el protagonismo". Al cierre de 2025, México presumió de tener diez campeones mundiales (nueve absolutos y uno en receso), igualando la cifra de 2023 y superando la de 2024. Este balance positivo demuestra que el país se mantiene como una potencia indiscutible y una "cantera inagotable de campeones".
El máximo referente actual es Gilberto 'Zurdo' Ramírez, único mexicano con dos títulos mundiales simultáneos (AMB y OMB de peso crucero).
A él se suman figuras consolidadas y en ascenso como Emanuel 'Vaquero' Navarrete (OMB superpluma), Eduardo 'Sugar' Núñez (FIB superpluma), el invicto Rafael 'Divino' Espinoza (pluma), y los jóvenes campeones en peso gallo José 'Chapulín' Salas (FIB) y Christian 'Chispa' Medina (OMB).
Además, campeones interinos como Isaac 'Pitbull' Cruz y José Armando 'Toro' Reséndiz se posicionan para disputar títulos absolutos.
Esta diversidad de talento en distintas categorías evidencia que, a pesar de la caída de su máximo exponente, el boxeo mexicano vive un "momento de brillo continuo".
En resumenEl fin del reinado indiscutido de 'Canelo' Álvarez en 2025 catalizó una transición significativa en el boxeo mexicano. En lugar de un declive, su ausencia en la escena de los campeonatos destacó la aparición de una 'nueva camada' de monarcas como 'Zurdo' Ramírez y 'Vaquero' Navarrete, quienes han dado un paso al frente para asegurar que México siga siendo una fuerza dominante en el deporte.