La decisión de Terence Crawford de colgar los guantes tuvo una consecuencia directa e inmediata para Canelo Álvarez: la cancelación de la esperada revancha. El equipo del tapatío ya se preparaba para un segundo enfrentamiento en septiembre de 2026, pero el retiro de “Bud” desmanteló por completo su estrategia. El plan del equipo de Canelo, liderado por su entrenador Eddy Reynoso, era claro: tomar un descanso para que el boxeador se recuperara de su cirugía y regresar en septiembre para buscar recuperar todos sus cetros de las 168 libras en un segundo combate contra Crawford. Esta pelea era vista no solo como una oportunidad de redención, sino como el principal objetivo deportivo del mexicano para 2026.
Sin embargo, el anuncio del retiro del estadounidense echó por tierra toda la planificación.
La imposibilidad de una revancha dejó al tapatío con un “incierto panorama”, obligándolo a redefinir su camino y buscar nuevos oponentes para su regreso programado. La noticia fue un duro golpe para las aspiraciones del mexicano, quien ahora debe recalcular su estrategia en una división que, de repente, se quedó sin un monarca claro y con múltiples contendientes buscando ocupar el trono vacante. El adiós de Crawford no solo le negó a Canelo la oportunidad de vengar su derrota, sino que lo dejó sin un rival de alto perfil definido para su tradicional pelea de las fiestas patrias.
En resumenEl retiro de Terence Crawford canceló la planeada revancha contra Canelo Álvarez en septiembre de 2026, desbaratando la estrategia del equipo mexicano y dejando el futuro inmediato del boxeador en un estado de incertidumbre.