Su principal plan estratégico, que era la revancha contra Terence Crawford, se vino abajo con el retiro del estadounidense.
Aunque su equipo mantiene la fecha de regreso para septiembre, la ausencia de un oponente definido crea un “incierto panorama”.
Las especulaciones sobre su futuro rival son variadas.
Un nombre que sigue sonando con fuerza es el de David Benavidez, en una pelea muy aclamada por los aficionados. Además, Álvarez aún tiene pendientes dos de las tres peleas pactadas con el jeque árabe Turki Alalshikh, las cuales se llevarían a cabo en Arabia Saudita, lo que añade otra variable a la ecuación. Mientras tanto, el mexicano se enfoca en su recuperación física, dejando que el tiempo y las negociaciones definan quién será el próximo en subir al ring con él. Esta pausa obligada, aunque necesaria para su salud, ha generado una gran expectación sobre cuál será el siguiente movimiento en la carrera de una de las figuras más importantes del deporte.













