Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública hasta agosto, Culiacán ya era el segundo municipio con más feminicidios a nivel nacional.

Con los 11 casos adicionales registrados en septiembre solo en la capital, las activistas temen que la ciudad alcance el primer lugar. Priscila Salas, integrante de la colectiva, advirtió: “Yo creo que después del cierre de septiembre, Culiacán va a subir al lugar número uno en el municipio más asesino, un Culiacán feminicida”. Las organizaciones critican la “indolencia” de las autoridades municipales y estatales, argumentando que, a pesar de que la problemática no es nueva, no se han implementado políticas públicas efectivas para prevenir y erradicar esta violencia. Además, señalan que las cifras oficiales podrían no reflejar la magnitud real del problema, ya que muchos asesinatos de mujeres no se investigan con perspectiva de género y terminan clasificados como homicidios dolosos. La crisis de seguridad general en el estado, atribuida a la pugna interna del Cártel de Sinaloa, también ha exacerbado la vulnerabilidad de las mujeres, incrementando las desapariciones y creando un contexto de impunidad que agrava la emergencia de derechos humanos.