Organizaciones ciudadanas y empresariales presentaron un alarmante informe que documenta una profunda crisis de inseguridad en Sinaloa, con cifras récord de homicidios y desapariciones que afectan directamente la economía y la vida cotidiana en Culiacán. El estudio subraya la urgencia de atender un problema que ha modificado los hábitos sociales y frenado el desarrollo económico. El informe, basado en datos oficiales, detalla que en un periodo de 14 meses se registraron 2,076 asesinatos y 2,835 desapariciones forzadas en el estado, cifras que reflejan una violencia generalizada. Martha Reyes Zazueta, presidenta de Coparmex Sinaloa, enfatizó que el objetivo no es la confrontación, sino “dimensionar con objetividad el daño que provoca la inseguridad”.
El impacto económico es severo: entre octubre de 2023 y octubre de 2024, se perdieron 10,000 empleos formales y 15,000 trabajadores por cuenta propia cesaron operaciones.
Sectores como el comercio, la gastronomía y el inmobiliario han sufrido caídas significativas.
La violencia también ha alterado la vida social de los culiacanenses: un 44% de los ciudadanos dejó de visitar a familiares, la asistencia al cine cayó un 43% y los viajes por carretera se redujeron un 41%. El informe también critica la baja inversión pública en seguridad, señalando que Sinaloa invierte 282 pesos por habitante, muy por debajo de estados como Sonora o Guanajuato. La impunidad es otro factor crítico: de cada mil delitos, solo 60 se denuncian y apenas cinco obtienen una resolución favorable, lo que evidencia una falla estructural en el sistema de justicia.
En resumenUn informe de la sociedad civil expone una crisis de violencia en Sinaloa con miles de asesinatos y desapariciones, causando una severa contracción económica, la pérdida de empleos y un cambio drástico en la vida social, todo ello agravado por la baja inversión en seguridad y una impunidad casi total.