El impacto económico es severo: entre octubre de 2023 y octubre de 2024, se perdieron 10,000 empleos formales y 15,000 trabajadores por cuenta propia cesaron operaciones.

Sectores como el comercio, la gastronomía y el inmobiliario han sufrido caídas significativas.

La violencia también ha alterado la vida social de los culiacanenses: un 44% de los ciudadanos dejó de visitar a familiares, la asistencia al cine cayó un 43% y los viajes por carretera se redujeron un 41%. El informe también critica la baja inversión pública en seguridad, señalando que Sinaloa invierte 282 pesos por habitante, muy por debajo de estados como Sonora o Guanajuato. La impunidad es otro factor crítico: de cada mil delitos, solo 60 se denuncian y apenas cinco obtienen una resolución favorable, lo que evidencia una falla estructural en el sistema de justicia.