De manera similar, la escuela primaria Emiliano Zapata, en la sindicatura de Culiacancito, fue saqueada por delincuentes que robaron equipos como aires acondicionados y computadoras, para luego prender fuego a una de las aulas. Estos ataques no se limitan a escuelas; también se han reportado incendios provocados en locales comerciales y múltiples balaceras contra domicilios en diversas colonias, lo que sugiere una táctica de intimidación que afecta gravemente la seguridad y la tranquilidad de la comunidad.