Los decomisos de droga, celulares y armas punzocortantes evidencian los persistentes problemas de control dentro de la prisión. En operativos realizados en días consecutivos, el 24 y 26 de noviembre, las autoridades penitenciarias inspeccionaron varios módulos del penal de Aguaruto. Durante estas revisiones, se decomisó una variedad de artículos ilícitos, incluyendo dosis de droga, múltiples teléfonos celulares, cargadores y "puntas" (armas punzocortantes de fabricación artesanal). Un informe detalla el hallazgo de al menos seis celulares con nueve cargadores.

Estos descubrimientos recurrentes subrayan la vulnerabilidad del sistema de seguridad de la prisión y la facilidad con la que los reclusos acceden a contrabando. La problemática ha sido reconocida por el gobernador Rubén Rocha Moya, quien anunció una nueva inversión para fortalecer los penales del estado. El mandatario explicó que esta inversión se destinará a mejoras físicas y a la incorporación de tecnología para incrementar el control y la vigilancia, admitiendo que "cada supervisión revela artículos prohibidos dentro de los centros penitenciarios". La situación en Aguaruto refleja un desafío sistémico que requiere no solo revisiones esporádicas, sino una estrategia integral para erradicar la corrupción y el ingreso de objetos ilegales.