La noche del jueves, un grupo de hombres armados provocó pánico en la colonia Las Quintas de Culiacán al irrumpir violentamente en una vivienda, derribar el portón y prenderle fuego. El ataque, que generó una rápida movilización de fuerzas militares, subraya la audacia de los grupos delictivos que operan en la capital sinaloense. El suceso ocurrió en un inmueble ubicado en el cruce de las calles Isla del Carmen e Isla del Tiburón. Según testimonios de vecinos, los agresores llegaron a bordo de varias camionetas, forzaron la entrada derribando el portón principal y, minutos después, el interior de la casa comenzó a arder. Los residentes de la zona relataron haber escuchado fuertes golpes antes de que las llamas se hicieran visibles, lo que provocó alarma y que muchos salieran de sus domicilios.
Tras provocar el incendio, los responsables huyeron del lugar.
Elementos del Ejército Mexicano acudieron al sitio, establecieron un cordón de seguridad alrededor de la vivienda afectada y comenzaron una revisión para determinar la mecánica del ataque. La zona permaneció acordonada en espera de los peritajes correspondientes por parte de la Fiscalía. Al cierre del reporte, las autoridades no habían informado sobre personas detenidas ni habían confirmado la existencia de víctimas fatales.
Los vecinos colaboraron con las autoridades proporcionando información sobre los vehículos utilizados por los agresores.
Este tipo de actos intimidatorios refleja una táctica recurrente en disputas entre grupos criminales, afectando la tranquilidad y la seguridad de los vecindarios residenciales de la ciudad.
En resumenEl incendio provocado por un comando en una residencia de la colonia Las Quintas es un claro ejemplo de la violencia e intimidación que persiste en Culiacán. La intervención militar aseguró la zona, pero el incidente deja una estela de temor entre los residentes y una investigación en curso para dar con los responsables.