Ante esta situación, el gobernador Rubén Rocha Moya ha reconocido la problemática y anunciado un plan de inversión significativo para 2026, enfocado en modernizar la infraestructura y reforzar la seguridad.

Revisiones sorpresivas y constantes en los módulos del penal de Aguaruto han puesto al descubierto una falla sistémica en el control del centro. En operativos llevados a cabo a finales de noviembre, las autoridades localizaron de manera recurrente objetos ilícitos como celulares, cargadores, dosis de cocaína y marihuana, cuchillos, tijeras y “puntas” de fabricación artesanal.

Esta situación llevó al gobernador Rubén Rocha Moya a admitir públicamente la gravedad del problema, utilizando la expresión: “el caso de los penales nos está haciendo agua”.

Como respuesta, el mandatario anunció que el presupuesto de 2026 incluirá una partida específica para una “cirugía mayor” al sistema penitenciario. Se destinarán 100 millones de pesos al penal de Culiacán para su rehabilitación física y la compra de tecnología de punta que permita una vigilancia más efectiva. Rocha Moya enfatizó la necesidad de tecnificar los penales para frenar el ingreso constante de armas y otros objetos. El plan también contempla mejoras laborales para el personal, incluyendo un aumento salarial para los custodios y la contratación de 50 nuevos elementos, así como 211 policías estatales y 40 policías de investigación adicionales para fortalecer la seguridad en general. El gobernador reconoció que la complicidad interna sigue siendo un desafío, por lo que se mantiene una política de rotación de personal para dificultar la formación de redes de corrupción.