Los incidentes, que no reportaron personas lesionadas, son investigados por las autoridades estatales.

La serie de ataques comenzó la tarde-noche del domingo 30 de noviembre, con un reporte en el fraccionamiento Villa del Prado, en el sector La Conquista. Según los informes, un grupo armado no solo disparó contra la residencia, sino que también la vandalizó. Al día siguiente, lunes 1 de diciembre, se reportó un segundo ataque en la misma zona, específicamente en Urbivilla del Prado, donde una casa en la calle Guamúchil fue blanco de disparos. La proximidad de este incidente a planteles educativos, un kínder y una primaria, causó una notable preocupación en la comunidad, ya que las detonaciones se escucharon en horario de clases. La ola de violencia continuó la mañana del martes 2 de diciembre, cuando autoridades en recorrido de vigilancia localizaron otras dos viviendas con daños por disparos. Una se ubicaba en el fraccionamiento Porta Alegre y otra en el fraccionamiento Santa Fe, también en la zona norte de la ciudad. En todos estos casos, el patrón fue similar: sujetos armados dispararon contra las fachadas de las casas.

Afortunadamente, no se reportaron personas lesionadas en ninguno de los incidentes. Esta sucesión de hechos en un área específica de la ciudad apunta a un grave problema de seguridad y ha elevado la sensación de vulnerabilidad entre los habitantes de estas colonias. Las autoridades se encuentran investigando los sucesos, pero aún no se ha esclarecido el móvil detrás de estos ataques dirigidos.