Estos incidentes se suman a una tendencia mayor y alarmante.
Desde que, según se informa, comenzó un conflicto entre las facciones de los Guzmán y los Zambada el 9 de septiembre de 2024, Sinaloa ha acumulado 2,410 asesinatos, 2,834 privaciones de la libertad y 8,517 robos de vehículos hasta el 1 de diciembre de 2025. Estas cifras se traducen en promedios diarios de 5.4 asesinatos, 6.4 privaciones de la libertad y 19.1 robos de vehículos, lo que ilustra la magnitud de la violencia. Otro informe, del 29 de noviembre, detalló un homicidio en San Fermín, una agresión armada a un motociclista en la colonia Buenos Aires y una persecución a balazos en la colonia Rafael Buelna. Además, un reporte de la CNDH indica que Sinaloa, y en particular Culiacán, ha experimentado un aumento significativo de quejas contra las fuerzas de seguridad federales (Sedena, Marina y Guardia Nacional) por uso arbitrario de la fuerza en 2024 y 2025, coincidiendo con el despliegue de estas fuerzas para atender la crisis de seguridad. Este complejo escenario dibuja un panorama de una ciudad que lidia con la delincuencia organizada de alto impacto, al tiempo que enfrenta desafíos relacionados con la conducta de las fuerzas de seguridad desplegadas para combatirla.











