La principal hipótesis preliminar apunta a un posible suicidio, lo que genera interrogantes sobre las condiciones internas del centro penitenciario.
El hallazgo ocurrió durante la noche del martes 2 de diciembre, cuando el cuerpo del interno fue localizado sin vida dentro de su celda. De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sinaloa, la celda se encontraba cerrada por dentro, un factor clave que llevó a las autoridades a manejar el suicidio como la línea de investigación inicial. Tras el descubrimiento, se activaron los protocolos correspondientes, dando aviso inmediato a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que iniciara las diligencias periciales y la carpeta de investigación. La FGE será la encargada de determinar con precisión la causa oficial del fallecimiento a través de la necropsia de ley. Las autoridades penitenciarias notificaron a los familiares de la persona fallecida, aunque no se ha revelado públicamente su identidad ni los detalles de su situación jurídica. Este incidente se suma a otros fallecimientos y hechos violentos reportados previamente en el penal, lo que vuelve a centrar la atención en las condiciones de seguridad, salud mental y supervisión dentro de uno de los centros de reclusión más importantes del estado.










