Estos hechos han generado alarma entre los residentes y movilizado a las corporaciones de seguridad. Durante recorridos de vigilancia realizados la mañana del martes, las autoridades estatales confirmaron los daños por disparos de arma de fuego en cuatro inmuebles. Uno de los primeros casos del día se reportó en el fraccionamiento Porta Real, y posteriormente se confirmó otro ataque en el fraccionamiento Santa Fe, donde, según los informes, un grupo de hombres armados disparó contra una casa durante la madrugada. Aunque no se reportaron personas lesionadas en estos incidentes, la sucesión de eventos en un corto periodo y en una misma zona de la ciudad ha encendido las alertas sobre la seguridad en el sector. La naturaleza de los ataques sugiere que podrían ser actos de intimidación o ajustes de cuentas, lo que incrementa la preocupación entre los vecinos de las áreas afectadas. Las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables y determinar los motivos detrás de esta serie de agresiones. La situación ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de ciertas zonas residenciales y ha intensificado la demanda ciudadana por una mayor presencia policial y estrategias de seguridad más efectivas para prevenir este tipo de violencia.