La violencia que afecta a Sinaloa ha tenido un impacto tangible en las operaciones de sus aeropuertos, incluyendo el de Culiacán. La terminal aérea de la capital ha registrado una disminución en el número de pasajeros en comparación con el año anterior. El informe detalla que el aeropuerto de Culiacán experimentó una disminución del 3.4 por ciento en el flujo de pasajeros. Si bien esta cifra es menor a la caída del 7.5 por ciento registrada en Mazatlán, representa una evidencia cuantitativa de cómo la percepción de inseguridad afecta directamente a sectores económicos clave. Los aeropuertos son termómetros de la confianza y la actividad económica, funcionando como puertas de entrada para el turismo, los negocios y la inversión. Una reducción en el tráfico de pasajeros, por modesta que sea, sugiere que la violencia está disuadiendo a viajeros potenciales o llevando a los residentes a limitar sus desplazamientos.
Este fenómeno puede generar un efecto dominó, afectando negativamente a aerolíneas, servicios de transporte terrestre, hotelería y al sector de servicios en general.
Para Culiacán, que funge como el principal centro administrativo y de negocios del estado, la conectividad aérea es vital. La contracción en el número de pasajeros es una señal de alerta que indica que los problemas de seguridad no están aislados, sino que tienen repercusiones que trascienden el ámbito del orden público y se instalan en la esfera económica, afectando la imagen y la competitividad de la capital y del estado en su conjunto.
En resumenEl aeropuerto de Culiacán ha sufrido una reducción del 3.4% en el número de pasajeros, una consecuencia directa del clima de violencia en el estado que afecta la conectividad y la actividad económica de la capital.