Este éxito no solo tiene un valor social, sino también económico para los comerciantes y organizadores locales.

Además, proyecta una imagen positiva de la ciudad, mostrando que, a pesar de los desafíos, la cultura y la convivencia siguen siendo pilares fundamentales para sus habitantes. La capacidad del gobierno municipal para organizar un evento de esta magnitud de manera ordenada y segura es un logro logístico y un mensaje de tranquilidad para la población, que responde favorablemente cuando se le ofrecen alternativas de ocio de calidad y en un ambiente controlado.