El gobernador Rubén Rocha Moya detalló que la operación incluirá vigilancia permanente, así como la disposición de grúas para la remoción rápida de vehículos y cisternas para controlar incendios, abordando así los aspectos logísticos que suelen prolongar los bloqueos. Una de las claves del anuncio es el llamado del gobernador a la Fiscalía General del Estado y a la Fiscalía de la República para agilizar los peritajes, un cuello de botella que a menudo retrasa la liberación de las vías. Para Culiacán, la seguridad en las carreteras es vital, ya que los bloqueos no solo aíslan a la ciudad, sino que también paralizan la actividad económica, el transporte de mercancías y el tránsito de ciudadanos. La reinstalación de estos puntos de control es una respuesta proactiva que busca garantizar el libre tránsito y evitar que grupos criminales utilicen el bloqueo de vías como método de control territorial o para generar caos. La entrega simultánea de 65 nuevas patrullas a la Policía de Investigación, con una inversión de 40 millones de pesos, complementa esta estrategia, reforzando la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad en todo el estado.