Ayudan a fortalecer la relación positiva entre la institución y el público, incentivando futuras visitas y el apoyo a sus programas.

Además, en una ciudad que enfrenta desafíos de seguridad, la creación de espacios seguros, positivos e inclusivos para la niñez es de suma importancia. La posada ofrece una experiencia alegre que contribuye al tejido social y crea recuerdos positivos duraderos para los jóvenes asistentes, reforzando el papel del zoológico como un valioso activo cívico dedicado al bienestar de los habitantes de Culiacán.