En respuesta, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México informó que, a través de su embajada en Israel, solicitó acceso consular a las autoridades israelíes. En un comunicado, la cancillería exigió “garantizar que sus derechos e integridad sean respetados en todo momento, de conformidad con el derecho internacional aplicable”. El Ejército de Israel justificó su acción argumentando que las embarcaciones entraban en una “zona bloqueada” y que la ayuda debía ser revisada en el puerto de Ashdod.