El grupo, que incluye a naciones como Turquía, España, Catar, Brasil, Chile, México y Arabia Saudita, presentó una serie de medidas legales, diplomáticas y económicas para consolidar una respuesta global a las acciones de Israel. Entre las propuestas más destacadas se encuentran la prohibición de exportaciones e importaciones de uso militar hacia y desde Israel, el rechazo a que envíos de armamento de terceros países hagan escala en sus puertos, y la imposición de un embargo energético. Además, se planteó la revisión de contratos públicos para evitar financiar instituciones que apoyen la ocupación y la exigencia de rendición de cuentas ante la Corte Internacional de Justicia. En un comunicado conjunto, Colombia y Sudáfrica afirmaron que la elección de cada gobierno es clara: “complicidad o cumplimiento (del derecho internacional)”. El embajador de Palestina ante la ONU, Riyad Mansour, quien estuvo presente, calificó la reunión como un posible “punto de inflexión” para la rendición de cuentas de Israel. La cumbre se produce después de que una comisión de la ONU estableciera que Israel está perpetrando un genocidio en Gaza, lo que refuerza la base legal para las acciones propuestas por el grupo.