El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha exigido a Israel la liberación y repatriación inmediata de los ciudadanos mexicanos detenidos durante la interceptación de la flotilla humanitaria “Global Sumud”. La demanda eleva el tono diplomático y subraya la postura de México en defensa de la ayuda humanitaria para Gaza. Tras la detención de los activistas de la flotilla, se confirmó la presencia de al menos seis mexicanos: Sol González Eguía, Arlín Gabriela Medrano, Carlos Pérez Osorio, Diego Vázquez Galindo, Ernesto Ledesma Arronte y Laura Alejandra Vélez Ruiz Gaitán, mientras que otro artículo menciona a una séptima persona, Miriam Moreno.
La presidenta Sheinbaum declaró enfáticamente que los connacionales “no cometieron ningún delito” y que su única intención era llevar ayuda humanitaria. “Exigiendo que de inmediato sean repatriados nuestros connacionales”, comentó en conferencia.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó haber enviado cuatro notas diplomáticas desde el 2 de septiembre: la primera para solicitar garantías sobre su integridad física, y las posteriores para exigir su repatriación tras la detención. La SRE también solicitó acceso consular para apoyar a los detenidos, quienes se encuentran en el Puerto de Asdod. A pesar de la firmeza en la demanda, la presidenta descartó que la ruptura de relaciones con Israel esté en discusión. El analista político internacional, Joseph Hage, opinó que Israel no tiene antecedentes de encarcelar a estos activistas y que lo más probable es que sean deportados, calificando la flotilla como un “truco político” con un impacto humanitario limitado.
En resumenMéxico ha adoptado una postura diplomática firme, exigiendo la liberación y repatriación inmediata de sus ciudadanos detenidos en la flotilla a Gaza. La acción del gobierno mexicano, respaldada por gestiones consulares, refleja su rechazo a la detención y su apoyo al flujo de ayuda humanitaria, aunque sin escalar el conflicto a una ruptura de relaciones con Israel.